En medio de un juego, al lado de un río y su pequeño puente
de piedra, el suelo es de césped verde perfecto, podía ver cómo me movía desde
el cielo o a la altura de mi cabeza pero siempre viéndome, no era exactamente
yo sino una versión de mí, vestida con trapos de chaman, podía ver en el
interfaz del juego como solo disponía de una sola habilidad, un cuadrado diminuto en
la parte inferior derecha de mi punto de vista lo indicaba, cuando la activaba
podía ver como se gastaba y tenía que esperar a que volviera iluminarse.
Estaba solo pero por poco tiempo, a cada rato una nueva
criatura salvaje corría detrás mía, yo lanzaba mi habilidad y empezaba a correr
escapando hasta que volvía lanzarla, acabe con cuatro así pero el último me
lanzo un hechizo, me convertía en un enano con una cabeza de muñeco, entonces
escapaba y cruzaba el puente. La criatura permaneció al otro lado.

FIN